CIRO ALEGRIA CALIXTO GARMENDIA PDF

La vida, corta o larga, no es de uno solamente. Daba gusto. Su banco de carpintero estaba en el corredor de la casa, dando a la calle. Pasaba el alcalde. Pasaba el subprefecto.

Author:Golabar Zolokinos
Country:Poland
Language:English (Spanish)
Genre:Education
Published (Last):18 April 2007
Pages:227
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ISBN:604-1-33015-624-7
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La vida, corta o larga, no es de uno solamente. Daba gusto. Su banco de carpintero estaba en el corredor de la casa, dando a la calle. Pasaba el alcalde. Pasaba el subprefecto. Pasaba el juez y lo mismo. Ellos hubieran querido que les tuviera miedo o les pidiese o les debiera algo. Se acostumbran a todo eso los que mandan.

Mi padre les disgustaba. Mi padre se llamaba Calixto. Hablaba con buenas palabras. Consideraban altanero a mi padre y no los dejaba tranquilos. Mi padre no era hombre que renunciara a su derecho. Otras al senador por el departamento. Le costaron diez soles cada uno. Yo fui creciendo en medio de esa lucha.

Apenas tuve fuerzas, me puse a ayudarlo en el trabajo. Era muy escaso. Las puertas de las otras duraban. Mesas y sillas casi nadie usaba. Los indios enterraban a sus muertos envueltos en mantas sujetas con cordel. De todos modos, el muerto se iba a podrir lo mismo bajo la tierra, pero aun para eso hay gustos. Una vez hubo un acontecimiento grande en mi casa y en el pueblo.

En mi casa hubo ropa nueva para todos. Como siempre, es un decir. Mi padre trabajaba a disgusto. Como muchacho que era, me disgustaba que en esa vida estuviera mezclado tanto la muerte. En las noches, a eso de las tres o cuatro de la madrugada, mi padre se echaba unas cuantas piedras bastante grandes a los bolsillos, se sacaba los zapatos para no hacer bulla y caminaba medio agazapado hacia la casa del alcalde.

Los ocho gendarmes del pueblo salieron en ronda muchas noches, en grupos y solos, y nunca pudieron atrapar a mi padre. Su vida era odiar y pensar en la muerte. Mi madre se consolaba rezando.

Yo, tomando a Eutimia en el alisar de la quebrada. Antes de que lo despojaran, su vida era amar a su mujer y su hijo, servir a sus amigos y defender a quien lo necesitara. Mi madre le dio esperanza con el nuevo alcalde. Fue como si mi padre sanara de pronto. Con este motivo ni se asomaban.

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CUENTO CALIXTO GARMENDIA DE CIRO ALEGRIA

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